viernes, 3 de junio de 2011

El diamante y los proyectos de explotación en Venezuela

Del griego adamantos, indomable, duro; su fórmula química es C. Es un elemento nativo de subclase no metálico.

Sistema: Cristalino, siempre se presenta en cristales que, a veces, poseen caras curvas y estrías. 
Hábito: la forma más frecuente es el octaedro, y el cubo, menos común es el dodecaedro; el cubo y el tetraedro son raros. 
Dureza: 10.
Densidad: 3,5. 
Color: las especies puras son incoloras, transparentes, a veces con matices de color rojo, marrón, amarillo, azul y otros colores. 
Brillo: muy intenso (adamantino). Puede estar maclado, y es frecuente la macla tipo espinela.

Se distinguen las siguientes variedades: Diamante, cristales aislados y grupos de cristales (piedra preciosa); esferas de bort o balás, masas densas e irregulares, frecuentemente fibrosorradiadas, abarca toda suerte de Diamante que no puede utilizarse como piedra preciosa; y carbonado, que son cantos rodados del tamaño de un guisante al de un huevo, de aspecto semejante al del coque o de una escoria de carbón, compacto a granudo, negro a gris, de superficie negra y brillante y fractura concoidea y mate. 

También se hace la distinción entre la mercancía para tallar y la industrial. Las tallas más frecuentes son el brillante (no constituye una variedad de Diamante), la rosa y la tabla. La industrial es el que, debido a efectos de diversa índole, no puede ser convertido en joya y se utiliza en la industria en forma de sierras, muelas, perforadoras, etc.

Usos del diamante: Se utiliza como piedra preciosa. En cantería, para dentar las coronas de las perforadoras, como hilera para alambres, preparación de carburos, para cortar vidrio, se añade a los aceros de tornear, etc. 

Es quizás el mineral más apreciado por el hombre por sus propiedades y escasez. 

En la industria, al ser la sustancia más dura, se ha usado siempre como elemento de corte y de pulido; es imprescindible en las obras públicas y en minería para perforar todo tipo de rocas.

Origen: El diamante se ha formado a grandes profundidades del planeta (sometido a altas presiones y temperaturas) y aparece en la superficie, relacionado siempre a fenómenos volcánicos, en el interior de una roca básica (pobre en sílice) llamada kimberlita. Se puede hallar también en arenas a causa de la meteorización de la roca y posterior transporte. La formación de diamantes está vinculada, principalmente, con la cristalización del magma residual de composición ultrabásica, rica en compuestos volátiles.

Zonas diamantíferas del mundo: La aparición de los diamantes en las capas superficiales de la tierra parece demostrar que tal proceso tuvo lugar en diferentes épocas geológicas.

Las avenidas de kimberlita, al ser estudiadas por los científicos, han permitido establecer un inventario tiempo-lugar de los principales yacimientos de diamantes.


Zonas diamantíferas en Venezuela:

Se encuentran situadas en el Estado Bolívar, en la parte noreste y en la Gran Sabana. El descubrimiento de las riquezas diamantíferas en la Gran Sabana, se debe al doctor Lucas Fernández Peña, quien llegó allí en el año 1924, se estableció a 20 Km. de la frontera con el Brasil, en el cerro Acurimá, cerca del río Uairén, y fundó el pueblo de Santa Elena de Uairén en 1927.

La explotación minera de la Gran Sabana data de 1931, cuando el doctor Fernández Peña descubrió oro y diamante en las inmediaciones del cerro Paratepuy, en las cercanías del cerro Surukum, a 40 Km. al oeste de Santa Elena, hecho que despertó un gran interés tanto por parte del gobierno nacional como de particulares.

En Venezuela se producen los tres tipos de diamantes conocidos en el mercado mundial, como son el tipo industrial, el tipo talla y el tipo bort.

Todos los distritos diamantíferos se relacionan íntimamente con la Formación Roraima, una extensa unidad precámbrica constituida por conglomerados, areniscas lutitas y cuerpos de diabasas, que ocupa gran parte de la región sur del país. Muy probablemente la fuente de diamantes esté directamente asociada con conglomerados basales de esa formación.

En términos generales, se pueden reconocer tres tipos principales de depósitos diamantíferos aluvionales:
*Los sedimentos y concentraciones secundarias en los lechos de los ríos y quebradas.
*Los aluviones de planadas bajas y los antiguos cursos de los ríos.
*Los aluviones de terrazas.

De todos estos tipos de aluviones, los que más se han trabajado en Venezuela, son los asociados con los ríos y quebradas. Es muy probable que la razón de esto sea la cercanía a fuentes de agua; pero, de acuerdo a las experiencias mineras en Guayana, los aluviones que más se han destacado por su riqueza diamantífera son los de planadas y antiguos cursos de los ríos, tal como sucede en San Salvador de Paúl y en Guainiamo.

Con respecto a los depósitos asociados a los aluviones de terrazas, poco se ha hecho para explorar esas extensas zonas tan comunes en muchos de los grandes ríos del Estado Bolívar.

Desde el punto de vista mineralógico, se observan dos tipos de aluviones, conforme al contenido y la composición de las gravas diamantíferas, lo que a la vez está íntimamente ligado con la ubicación geográfica de los yacimientos:
*Los aluviones cuyos concentrados de surruca presentan un color muy claro.
*Los aluviones cuyos concentrados se presentan con colores oscuros.

Los primeros son los aluviones diamantíferos localizados dentro o al pie de la Formación Roraima en su extensión actual: la Gran Sabana, Uriman, Avequi, Parupa, San Salvador de Paúl, Paramuchi, Alto Paragua, Casabe, Aza, Alto Caroní, etc. Los concentrados de surruca, se caracterizan por un color blanco y están compuestos principalmente por cuarzo, rutilo y bajos contenidos de limonita, hematita y magnetita.

En el segundo caso, los concentrados resultantes de la operación de surruca, tienen aspecto muy oscuro y la forma es de gran tamaño. Se caracterizan por un alto contenido de minerales de hierro y escasa presencia de jaspe, rutilo y circón, que en este caso son reemplazados por gran abundancia de ilmelita, limonita y hematita. Estos son los aluviones ubicados fuera, e inclusive, lejos de la extensión actual de la Formación Roraima, tal como Bajo Caroní (Caruachu, Playa Blanca, Río Claro, etc), Coroima, Paviche, la región cubierta por el Lago de Guri, San Pedro de las Bocas, Río Yuruary y Río Yuruán.

Uno de los drenajes más importantes desde el punto de vista de aluviones diamantíferos, lo constituye el Río Caroní. Éste, como sus principales tributarios en la Gran Sabana con mayor o menor intensidad, muestran presencia de diamantes en aluviones. La abundancia se incrementa al entrar el río en los profundos valles de al Formación Roraima, caracterizándose por las concentraciones de Diamante al igual que en Urimán, Avequi, Parupa y San Salvador de Paúl. La presencia de diamante se ha comprobado hasta aproximadamente la desembocadura del río Antabare; desde aquí hasta los raudales de Tuyucay, el río Caroní disminuye significativamente su contenido de diamantes hasta casi quedar estéril.

Depósitos del área de Guaniamo, Estado Bolívar: es una de las áreas que ha influido notablemente en el incremento de la producción diamantífera en nuestro país. Los yacimientos diamantíferos que cubren la llanura aluvional de la Quebrada Grande y sus principales afluentes, la zona de mayor producción en el Distrito Minero de Guaniamo, comprenden dos tipos esenciales: 
*la grava diamantífera que se asienta sobre el sustrato formado por rocas ígneas (diabasas) como por ejemplo en la mina de La Salvación, 
*y la que reposa sobre una arcilla verde azulada proveniente de la descomposición de esa y otras rocas esencialmente ferromagnesianas. 

Ambos tipos están fuertemente mineralizados, especialmente el segundo, en el cual la naturaleza plástica y lubricante de la arcilla actúa como mesa de grasa natural que almacena los diamantes.

Las gravas, que aparentan derivarse directamente de rocas graníticas y rocas básicas, tienen un espesor muy bajo y por lo general muy angulares. El material de recubrimiento consiste en sedimentos finos: arenas finas con estratificación cruzada, limos, arcillas y niveles con materia orgánica. La roca basal sobre la cual reposan las gravas diamantíferas por lo general está muy alterada y su perfil longitudinal en muy irregular, circunstancia favorable para la concentración de minerales.

Explotación de diamantes en Venezuela:
El ministerio de Industrias Básicas y Minería de Venezuela (MIBAM), anunció en marzo de 2009, que comenzaría a ejercer un control más estricto en la producción, explotación e industrialización del diamante en el país, por lo que reactivaría las plantas de Guaniamo y Santa Elena de Uairén, en el estado de Bolívar. Este proyecto fue informado al público por el ministro Sanz, mediante un comunicado oficial, en el que también señaló que éste era uno de los proyectos previstos por Mibam para activar durante ese año.

También en 2009 Venezuela y Sudáfrica se comprometieron a desarrollar proyectos conjuntos de exploración y explotación de minerales estratégicos como oro y diamantes a través de la creación de empresas mixtas. Para ello, un protocolo de intenciones fue firmado en Caracas entre el ministro de Industrias Básicas y Minería de Venezuela y la delegación sudafricana integrada por el embajador de Sudáfrica en Venezuela, Bheki W. Gila, y el director general del Departamento de Energía y Minerales de ese país, Sandila Nagxina. 

Problemas de contrabando y de comercialización:

Las denuncias de irregularidades parten de la organización no gubernamental canadiense Partnership África Canadá (PAC), que promueve la concepción del Proceso de Kimberley, un acuerdo de 47 gobiernos, la industria diamantífera internacional y entidades de la sociedad civil, respaldados por las Naciones Unidas para frenar el contrabando de diamantes con fines bélicos.

Un informe de PAC aseveró en 2010 que los diamantes venezolanos son extraídos a cielo abierto y contrabandeados hacia Guyana y Brasil. Luego se los certifica como gemas extraídas de modo legítimo en el Proceso de Kimberley, debilitando todo el sistema. 

Según Smillie, en los últimos dos años, Venezuela no reportó ninguna producción de diamantes al Proceso de Kimberley, pese a una extracción anual calculada en entre 15 y 30 millones de dólares. Mientras las exportaciones de diamantes de Guyana crecieron en una cantidad comparable a esa en los últimos dos años, agregó.

Caracas rechazó las acusaciones indicando que Venezuela "ha venido cumpliendo con las estipulaciones del Proceso Kimberley, con entregas periódicas de estadísticas mensuales" sobre su producción diamantífera, según indicó el director de Planificación y Economía del Ministerio de Industrias Básicas y Minería (Mibam), Javier Medina. 

Así mismo señaló que, al contrario de la producción de oro, que legalmente debe ser vendida al Banco Central (emisor y de reserva), la de diamantes "puede mercadearse libremente a cualquier comprador de Venezuela o del extranjero, siempre y cuando lleve su Certificado Kimberley, que nosotros expedimos", explicó.

Sin embargo, "no es fácil impedir que un venezolano cualquiera viaje fuera del país con, por ejemplo, tres millones de dólares en diamantes en una caja de fósforos", comentó Medina, "así como tampoco controlar la producción y extracción de contrabando que pueda hacerse por nuestras extensas fronteras del sur y del sureste". "A diferencia de Europa, nuestras fronteras no son chicas. Por eso los informes que enviamos a Bruselas contienen no sólo datos precisos de reportes sino proyecciones con base en la producción y comercialización históricas", agregó el funcionario.

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