lunes, 8 de agosto de 2011

Minería y actividades extractivas en Venezuela: Breve historia. Periodo de Post Independencia, la República, Dictaduras y Democracia.


La economía, para el periodo post independentista, estaba desbastada por lo que había sido la guerra y por las condiciones en las que había quedado la sociedad y la población, debemos recordar que Venezuela se sostenía sobre una economía netamente agrícola exportando cacao y café principalmente, trabajadas con las manos de los esclavos, esto trajo como consecuencia que las deudas interna y externa aumentaran con el pasar del tiempo, debido a la falta de pago y a las guerras civiles que proliferaron en el siglo XIX. La política se mantuvo inestable, con cambios constantes de presidente, algunos con duración apenas de un año en el poder. 

La Venezuela agrícola se caracterizó por el predominio del café y el cacao como productos de exportación, nuestra dependencia fue a los mercados internacionales. A fines del período colonial, Venezuela exportaba alrededor de un 15% de toda su producción agrícola. La guerra de independencia creó serios daños al sector agrícola de exportación, que sólo en 1837 vino a alcanzar las cifras anteriores a 1810. Ya para entonces el café había desplazado al cacao del primer lugar, para convertirse en el producto fundamental del comercio exterior venezolano hasta 1926 en que fue definitivamente superado por el petróleo.


Entre otras características sociales, el atraso y el subdesarrollo imperaban, las enfermedades endémicas, el bajo promedio de vida, el mínimo ingreso por persona, no existía desarrollo científico ni tecnológico ni mucho menos investigación, las exportaciones y el ingreso de divisas se sustentaban en pocos productos primarios de origen agropecuario y por último la sociedad estaba dividida en dos clases o sectores muy marcados: la élite terrateniente y comerciante de un lado, y del otro: la inmensa población marginal campesina que habitaba aldeas y pequeñas poblaciones. No existía una clase media profesional, técnica y administrativa ni podía existir porque la estructura económica no la producía.

La falta de cumplimiento de los pagos y las injustificadas reclamaciones de daños sufridos por empresas extranjeras, hicieron aumentar considerablemente el monto de la deuda, que a finales del siglo XIX llegaba a más de 350 millones de bolívares. Los acreedores extranjeros aprovechaban la crisis para presionar a los gobiernos en demanda de la cancelación. El incumplimiento en los pagos sirvió en muchos casos para justificar la intervención extranjera en los asuntos internos de Venezuela, apoyando y financiando movimientos miliares contra el gobierno, con peligro de la soberanía y de la integridad territorial de nuestro país.

La inestabilidad política permitió a Juan Vicente Gómez, alzarse con el mando y establecer una férrea dictadura durante la cual colmó de ventajas y facilidades a las empresas extranjeras, que establecieron su dominio económico en el país. Estos cambios políticos permitieron al gobierno disfrutar de un largo período de bonanza económica y, en 1930, centenario de la muerte de El Libertador, fue cancelada la deuda externa de Venezuela. 

En este panorama de inestabilidad político-económica la industria minera y extractiva poco a poco se fue desarrollando, pero con la tecnología, el capital y la dirección de potencias extranjeras. 

Caso Hierro: 

En 1883 se le otorgó la primera concesión para explotar mineral de hierro a industriales norteamericanos. En 1885, con el descubrimiento de la mina de Imataca, comienza un período intenso en la explotación del hierro en Venezuela; hacia 1894 ya existían 10 depósitos comprobados de mineral de hierro en Guayana. Para 1901 la compañía Orinoco Iron Company había logrado exportar hacia Baltimore (E.E.U.U.) 70 toneladas de mineral de hierro. 

Hasta la primera mitad del siglo XX se hicieron descubrimientos de yacimientos probados de mineral de hierro sobre todo en Guayana. En 1939 Guillermo Zuloaga y Manuel Tello describen y fijan con precisión las dimensiones de las formaciones geológicas de la región y en 1947 geólogos de la Oliver Iron Mining confirman el descubrimiento hecho por Zuloaga y Tello de uno de los depósitos de mineral de hierro más grandes del mundo en el cerro La Parida (80 Km al sur de Ciudad Bolívar) que luego se conoció, y se conoce actualmente, como Cerro Bolívar. En 1949 es descubierto el depósito de San Isidro, el más grande en cuanto a volumen de reservas probadas de mineral de hierro. 


Para mediados del siglo XX ya estaba configurado lo que se conoce como Cinturón Ferrífero Guayanés, el cual comprende los siguientes yacimientos: 

Grupo Cerro Bolívar: Formado por el grupo de yacimientos del Cerro Bolívar, Cerro Toribio, Cerro Altamira y Cerros Redondo y la Estrella. 

Grupo de San Isidro: Formado por el Cerro San Isidro, Cerro Las Pailas, San Joaquín, Los Barrancos, Las Adjuntas y Punta de Cerro. 

Yacimiento El Pao. 

Yacimiento Real Corona. 

Yacimiento María Luisa. 

Yacimiento El Trueno. 

Galeras del Cinaruco. 

Cuadrilátero Imataca. 

En el Cinturón Ferrífero Guayanés se encuentran los depósitos más importantes del mineral de hierro en el país. Se extiende desde la región de Guayana hasta las Galeras del Cinaruco, en el Distrito San Fernando del Estado Apure. 

Muchos países tienen en su subsuelo extensos depósitos de reservas probadas de mineral de hierro, pero en algunos casos las distancias hasta los puntos de embarque o las dificultades para la extracción del mineral convierten a la explotación del hierro en un proceso muy costoso. Venezuela tiene la ventaja de contar con esos dos factores a favor, pues la cercanía del Orinoco facilita su transporte hasta la costa este del país y la explotación se hace a cielo abierto, como es el caso del Cerro Bolívar. 

Como centro de la minería en 1952 se funda Ciudad Píar al oeste del embalse El Guri. En 1960 quedaron completados los dragados de los caños Macareo y Boca grande con lo que se facilitó el trasporte para la exportación; en diciembre de ese mismo año es creada la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) con el objeto de impulsar y supervisar la construcción de la planta siderúrgica de Matanzas en Guayana, con capacidad para 900.000 toneladas, tarea que la compañía italiana Innocenti había comenzado en 1957. En 1962 se hace la primera colada de acero y en 1964 se constituye la compañía CVG Siderúrgica del Orinoco C.A. (SIDOR), en adelante encargada de las operaciones de la planta de Matanzas. 

A finales de 1974 el Estado venezolano se reserva el derecho de explotar el mineral de hierro, decretando que a partir del 1er de enero de 1975 se extinguiría el régimen de concesiones que funcionaba hasta el momento. Desde ese entonces la compañía CVG Ferrominera Orinoco C.A. es la encargada de la explotación del mineral de hierro en suelo venezolano. 

En 1978 entran en operación la Planta de Pellas, y los primeros hornos de las acerías eléctricas del Plan IV. En 1979 fue puesta en marcha la Planta de Reducción Directa Midrex, la Acería Eléctrica y la Colocada Continua de Palanquillas, y los Laminadores de Barras y Alambrón. Inicia operaciones la Planta de Reducción Directa HyL y la Planta de Cal en 1980, para,, al año siguiente completarse la operación de ampliación de la Planta de Productos Planos. En 1989 se aplica un proceso de reconversión en Sidor. La Privatización se produce en este mismo año: El 15 de septiembre fue promulgada la Ley de Privatización publicada en Gaceta Oficial el 22 de septiembre y entra en vigencia en 1995. En 1997 el Gobierno venezolano privatiza Sidor a través de licitación pública que es ganada por el Consorcio Amazonia, integrado por empresas latinoamericanas. Luego de un año de negociaciones, en 2000, Sidor firma el acuerdo de reestructuración financiera de su deuda con los bancos acreedores y el Estado venezolano. En 2001: Se inauguran tres nuevos hornos en la Acería de Planchones y se concluye el proyecto de automatización del Laminador en Caliente con una inversión de más de 123 millones de dólares. En 2002 se produce un récord de producción en plantas de Reducción Directa, Acería de Planchones, Tren de Alambrón y distintas instalaciones de Productos Planos, entre ellas, el Laminador en Caliente, que superó la capacidad de diseño después de 27 años. Asimismo, la Siderúrgica estableció nuevas marcas en producción facturable total de Alambrón y Laminados en Caliente. También se produjo récord histórico de exportaciones: 2,3 millones de toneladas; y récord mensual de exportaciones: más de 200.000 toneladas. 

En 2003 se cumplen cinco años de gestión privada de Sidor. Se firma el segundo acuerdo de reestructuración financiera, con lo cual la deuda de Sidor se reduce de US$ 1.563 millones a US$ 791 millones. Este acuerdo incluye un aporte de capital privado de US$ 133.5 millones e inversiones por más de US$ 300 millones en los próximos cinco años, así como un aumento en la participación accionaria estatal de 30% a 40,3%. En 2008 es estatizada Sidor debido al largo conflicto sindical que paralizaba la empresa, desde hacía 15 meses. Actualmente integran Ternium-Sidor el Consorcio Amazonia, que controla 60% del capital accionario de SIDOR, está conformado por compañías líderes del mercado latinoamericano: Siderar, de Argentina; TenarisTamsa e Hylsamex, de México; Usiminas, de Brasil, y Sivensa, de Venezuela.

Las reservas de hierro en el país están calculadas en 2.000.000.000 toneladas métricas. 

Actualmente Venezuela exporta hierro hacia Italia, Estados Unidos, Bélgica, Alemania, España, Francia, Inglaterra y a otros países.

Caso Carbón: 


No existe total certeza, pero se supone que en el período colonial ya se habían comenzado a realizar algunos trabajos a nivel de superficie en Mina de Coro, en Taguay al sur de Caracas, en Naricual en el Distrito Bolívar del Edo. Anzoátegui, en Táchira y en la cuenca del río Guasare en el Zulia. 

El yacimiento de carbón de Naricual fue hasta mediados del siglo XX el gran protagonista de la explotación carbonífera en Venezuela. 

Los yacimientos de carbón en Venezuela están ubicados geográficamente de manera general al norte del país en una línea formada entre los Andes y la serranía de la costa, exclusivamente en sedimentos del terciario. Si bien es cierto que el carbón es uno de los minerales con más presencia en el suelo venezolano también debe aclararse que la explotación de éste no ha tenido mayor importancia en el panorama general económico venezolano, debido a que ha sido más rentable utilizar el carbón en la industria nacional y para propósitos domésticos en lugar de hacerlo para exportación. 

La referencia más temprana que se tiene del carbón en Venezuela data de 1850: el naturalista alemán Hermann Karsten hace referencia a las capas de carbón en la región de Barcelona en un informe sobre el Cretáceo y el Terciario. Más tarde en 1876, Briceño-Méndez Camejo presenta ante el Ejecutivo del Estado Zulia los resultados de una exploración a las minas de Naricual llevada a cabo en 1858, en donde exponía aproximaciones acerca de las cantidades y la situación precisa de depósitos de petróleo, betún, asfalto y carbón en la región. Poco después se dan las primeras concesiones para la explotación de la hulla en suelo venezolano: zona carbonífera de Naricual en 1882, y hullas del Guasare-Socuy en 1886. 

Las labores en las minas de Naricual signan la explotación del carbón en Venezuela durante la primera mitad del siglo XX, sobre todo después de 1918. En 1940 se inicia la explotación del yacimiento Lobatera, que junto con el de Naricual forman los dos yacimientos que han sido explotados con mayor éxito. 

Sin embargo existen extensos yacimientos con reservas probadas de carbón en varias regiones de Venezuela, entre ellos se cuentan: Cuenca carbonífera del Zulia, Zona de Coro, Zona del Estado Lara, Cuenca carbonífera del centro. 

En 1974 el Ministerio de minas e hidrocarburos cede a la Corporación de Desarrollo de la Región Zulia (CORPOZULIA) el derecho para la explotación de la veta Guasare ubicada en la cuenca del río del mismo nombre. Pero, en 1985 estos derechos se le dan a PDVSA y CARBOZULIA que había sido constituida en 1979 como subsidiaria de CORPOZULIA pasa a ser filial de PDVSA. 

La explotación del carbón en Venezuela a penas se ha quedado en proyectos no concluidos por el Ejecutivo Nacional. Sin embargo, cabe señalar que un aumento en la explotación del carbón dedicada a satisfacer las necesidades nacionales significaría un ahorro en el consumo interno de petróleo, lo que se destinaría a engrosar las cantidades de crudo para exportación. 

El mercado internacional de carbón es altamente competitivo, complejo y está controlado por poderosas empresas que dominan los canales de comercialización y las redes de distribución. Venezuela no tiene aún la experiencia para competir en este terreno, sin embargo, desde finales de los años ochenta se trabaja en un proyecto que incluye la participación eventual de un socio extranjero en una empresa mixta en la que el Estado venezolano mediante CARBOZULIA tendría el mayor porcentaje de participación. Este proyecto se hace realidad en 1988 cuando se constituye Carbones de Guasare (Guasare Coal), Minas de Guasare, ubicadas en el Edo. Zulia en la cuenca del río Guasare, una empresa mixta a partes iguales entre CARBOZULIA y la empresa italiana AGIP Carbone. Desde entonces la exportación de carbón ha tomado un notable impulso. 

Caso Bauxita: 

Aunque se encuentra en abundancia en la corteza terrestre, el aluminio fue descubierto recién a principios del siglo XIX, pero su explotación y uso debió esperar hasta el siglo pasado cuando se contó con la tecnología necesaria para separar el mineral de la arcilla. 

Los principales yacimientos de bauxita de Venezuela se encuentran en los estados Bolívar y Delta Amacuro. De ellos el más importante es el yacimiento Los Pijiguaos (Estado Bolívar) con reservas probadas de doscientos millones de toneladas; la bauxita que allí se encuentra es de tipo gibbsita con un 50% de pureza, de la que puede obtenerse una alúmina de buena calidad. Este mineral tiene, aparte de la obtención de aluminio, otras utilidades: se utiliza como catalizador en las refinerías petroleras, como componente de materiales utilizados en extinguidores de fuego y en pinturas para aumentar su resistencia al fuego. 

En Venezuela no se esperó a contar con yacimientos propios para construir una planta reductora de bauxita; la infraestructura que estaba en pie para la explotación y procesamiento del mineral de hierro en Guayana, además de las ventajas hidroeléctricas y de transporte representadas por el Orinoco y sus afluentes, indujo a la construcción de una planta (1967) con el objeto de reducir bauxita importada. La exploración geológica de Guayana se había comenzado tiempo atrás cuando se hicieron evidentes los recursos minerales que esta formación al sur de Venezuela contiene. Esto permitiría la posterior ubicación de yacimientos de bauxita de mediana importancia cerca de Upata, al norte del cerro El Pao y en el cerro Turagua. Pero en 1975 se realizó un descubrimiento de notable importancia, el yacimiento de Los Pijiguaos, ubicado casi en el extremo occidental del estado Bolívar. Este es el más significativo de los yacimientos de bauxita en territorio venezolano. En 1980 se da por terminada la excavación de pozos comprobatorios y en 1987 comienza la explotación a cielo abierto del yacimiento Los Pijiguaos. En 1993 se había duplicado la cantidad de bauxita extraída y actualmente nos encontramos entre los ocho primeros productores mundiales de aluminio primario. 

Venezuela cuenta hoy en día con una infraestructura edificada específicamente con el objeto de extraer, procesar y fabricar aluminio: 

BAUXIVEN: Encargada de la explotación, extracción y suministro de la materia prima a Interalumina. 

INTERALUMINA: Planta encargada de la reducción de la bauxita y la obtención de alúmina. De la producción de esta (estimada en unas 1.300 toneladas métricas) un tercio es enviado al exterior por concepto de exportación y el resto es procesado en Venezuela. 

VENALUM: Empresa encargada, mediante su planta, de producir la mayor cantidad de aluminio primario-final en Venezuela, tanto para uso interno como para la exportación. Esta planta está ubicada en Matanzas y tiene una capacidad de producción que sobrepasa las 280 toneladas métricas. 

ALCASA: Es la segunda empresa en importancia de producción de aluminio. Está constituida como empresa mixta con la participación del Fondo de Inversiones de Venezuela con un 77%, de la CVG con un 8% y de la Reynolds con un 15%. 

Caso Oro: 


En 1853 se tiene noticia certera acerca del primer hallazgo de oro en Venezuela en las orillas del río Yuruari, al sureste de Ciudad Bolívar. En 1860 entra en funcionamiento la primera compañía minera destinada a la extracción del oro en Venezuela; el frenético crecimiento de esta actividad cambiaría la cara de algunas regiones de Guayana: Upata, Guasipati y Tumeremo fueron ciudades que crecieron al calor de esta actividad extractiva, en El Callao se instalaron modernas máquinas a vapor para contribuir con el crecimiento de la producción. En 1885, Venezuela alcanzó la mayor producción en su historia: 8.200 Kg. Sin embargo, la poca planificación y la desorganización de los productores independientes y explotadores de libre aprovechamiento hicieron que la producción de oro se redujera notablemente luego de 1910. 

La explotación del oro en Venezuela se nacionalizó en 1965, hasta entonces se habían otorgado concesiones a compañías inglesas y francesas principalmente. En 1974 el Ejecutivo Nacional establece MINERVEN con el objeto de controlar la extracción del oro en Venezuela, sobre todo en la región de Guayana que es donde se encuentran la mayoría de los placeres auríferos. En 1977 el Ejecutivo Nacional se reserva los derechos de extracción y obtención de oro en Venezuela, quedando ilegales las actividades de productores independientes y de libre aprovechamiento. Sin embargo, continúan las incursiones ilegales de los conocidos garimpeiros que además utilizan en el proceso de extracción aurífera sustancias tóxicas que contaminan de manera notable los suelos y cuencas hidrográficas de buena parte del estado Bolívar. 

En 1990 el Estado venezolano prohibió el uso de sustancias tóxicas en la extracción de oro. Gracias al aumento del capital extranjero en las inversiones en este campo la producción para 1993 se había quintuplicado pasando a producir la cantidad de 9 toneladas métricas. 

Caso Petróleo: 

En Venezuela la primera concesión para la explotación de petróleo fue otorgada el 24 de agosto de 1865 por Jorge Surtherland, Presidente Constitucional del Estado Soberano del Zulia, al ciudadano norteamericano Camilo Ferrand para “taladrar, sacar y exportar petróleo o nafta en todo el estado Zulia”, concesión que caduca al año siguiente por incumplimiento de contrato.

En 1907 se habían otorgado concesiones a ciudadanos venezolanos, todas ellas transferidas a subsidiarlas de la firma General Asphalt de Filadelfia. En diciembre de 1912 aparece propiamente en Venezuela, el capital petrolero internacional, cuando el grupo Royal Dutch Shell adquiere los intereses de las empresas de la General Asphalt. Es este grupo anglo-holandés, segundo en importancia todavía en el mundo petrolero, el que descubre petróleo comercial en Venezuela. 

En los años subsiguientes a 1914 se siguen descubriendo cuencas y áreas petroleras en Venezuela. Comienza a surgir la Venezuela del petróleo y de los campos petroleros. Bachaquero, Lagunillas, Oficina, Quiriquire, El Tigre, por citar algunos nombres de los muchos que adquieren celebridad para los venezolanos. A partir de 1920, los norteamericanos, ausentes en las primeras etapas de otorgamiento y traspaso de concesiones, se hacen presentes: La Standard de New Jersey (hoy Exxon), la de Indiana, la Gulf y otras, constituyen subsidiarias venezolanas y pugnan por obtener áreas promisorias. El departamento de Estado y el Ministro de Estados Unidos en Venezuela presionan al dictador Gómez y logran que los intereses norteamericanos controlen extensas zonas de las potencialmente petroleras. Durante todos los primeros años de otorgamientos petroleros, el país carecía de una legislación de hidrocarburos y las relaciones entre el Estado y las empresas se regían por antiguas e inadecuadas leyes de minas. 

En 1920 se promulga la primera Ley de hidrocarburos y demás minerales combustibles, que contenía normas para regular mejor la actividad de las empresas. En 1945, el gobierno está consciente de los peligros que amenazan el desarrollo económico del país y que limitan su soberanía sobre decisiones importantes. Es desde entonces cuando se comienza a aplicar una política petrolera, que detenida temporalmente, por la dictadura derrocada en enero de 1958, resurge nuevamente cuando hay nuevo gobierno en febrero de 1959. 



Como en otros países, en Venezuela se publican evaluaciones sobre sus reservas petroleras. Los 14 millones de barriles que Caracas declaraba oficialmente, en 1975, se refieren solamente al lago Maracaibo, donde se hallan las mayores explotaciones actuales, sin contar con las reservas estimadas para la selva amazónica, al sur del país, el llamado «Cinturón del Orinoco».

Venezuela es uno de los mayores productores del mundo, ocupando el cuarto lugar después de los países árabes. El petróleo está en manos del Estado desde el 1º de enero de 1976. Su explotación por compañías extranjeras, principalmente norteamericanas y británicas, durante seis décadas, fue criticada por diversos sectores, con el argumento de que no se tradujo en un desarrollo agropecuario e industrial del país. Uno de los máximos estudiosos del petróleo de Venezuela, el doctor Juan Pablo Pérez Alfonzo, cofundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), es, al mismo tiempo, uno de los propulsores del aprovechamiento medido y planificado del recurso. 

Venezuela posee la reserva más grande del mundo petrolero, con 296.500 millones de barriles de petróleo, superando las reservas de Arabia Saudita que cuenta con 264.000 millones de barriles de crudo.

La OPEP indicó que Venezuela alcanzó, al cierre de 2010, reservas probadas de crudo por 296.500 millones de barriles, superando en 32.000 millones de barriles a Arabia Saudita que dispone de 264.500 millones de barriles.

Para 2009 Venezuela tenía reservas registradas por 211.173 millones de barriles, y logró en un año incrementarlas en 40%, según registros del cartel. En el año 2008 las reservas petroleras del país ascendían a 172.323 millones de barriles.

Venezuela posee el 25% de las reservas de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y 20% de las que corresponden a escala mundial, según informe presentado por el Ministro Rafael Ramírez. 

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